Mis primeras reflexiones acerca de la nutrición

¿Qué es lo que determina lo que comemos? Tantos años de historia del ser humano en la tierra y todavía nos preguntamos cuál es la mejor forma de alimentarnos. A lo que me refiero es, los animales no son tan diferentes a nosotros, muchos de ellos comparten gran parte de nuestro genoma y ellos lo tienen claro. Un león no come hoy carne y mañana le da por la fruta o una vaca come hierba y no le da por comer insectos pasado mañana. Ellos, los animales, lo tienen claro. Los animales de la selva, de la naturaleza, no los de la ciudad, a los cuales les atiborramos a chucherías, los de la selva, ellos no están obesos ni enfermos, no necesitan ir a un nutricionista para que les guie en su alimentación. Ellos lo saben. Nosotros, la mayoría de nosotros, los seres humanos, aún no. ¿Por qué?

Otra de las preguntas a hacerse es: ¿qué come un gorila? Bueno ya sé que lo sabes, efectivamente un gorila come plátanos (simplificando, ya que come más frutas, tallos, brotes de bambú,..). ¿Y por qué te hago esta pregunta? ¿Acaso un gorila no tiene un gran parecido genético a un humano? Pues diría que sí, según los últimos estudios el más parecido, junto con los chimpancés. Y bien, ¿un gorila cómo está? ¿Está delgado, raquítico, gordo, obeso o está fuerte, hipertrofiado, musculado? Aquí la gente se vuelve loca y dice: ¡ya pero porque es un animal y su genética…! ya y su genética es porque se mueve, camina, va en busca de su comida por la selva y nunca ha sido un ser sedentario. Durante siglos lo ha mantenido. Pero a donde quiero llegar, quiero que pienses en su alimentación, de que está compuesta y que pienses en su morfología, su anatomía. ¿Crees que con esa dieta sería posible tener esa musculatura, ese poderío, esa fuerza? Ya ves que es posible y con esto no quiero decir que ahora tengamos que comer solo tallos, frutas y brotes de bambú. Quiero que te des cuenta de cómo el ser humano ha cambiado su forma de alimentarse durante siglos y aún no lo tiene claro. Los animales en cambio sí. En un principio los seres humanos eran cazadores-recolectores, de ahí la famosa dieta paleo (dieta paleolítica) actual, pero a medida que fue evolucionando fue cambiando su alimentación, más adelante hablaré en otro blog sobre esta evolución.

Por supuesto, ahora tenemos que sumar toda la contaminación y mierda que hemos arrojado al planeta durante años y que repercute en nuestra cadena alimenticia. Se estima que una persona de entorno a 40 años tiene el tamaño de una tarjeta de crédito almacenado en el interior de su cuerpo, hablamos de micro-plásticos lógicamente. Por no hablar de los metales pesados y compuestos químicos tóxicos que están por todas partes. Y en nosotros también. ¡Bienvenidos al siglo 21 damas y caballeros!

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